PAELLA Y ASADO: RITUALES AL AIRE LIBRE

“Lo importante es tener todos los ingredientes listos porque el arroz no espera”. Eso me contaba mi amigo Eduardo hace apenas unas semanas, cuando me invitó a comer una paella con varios amigos un domingo de sol hermoso, aquí en Buenos Aires. Él es argentino, y tras vivir la friolera de 20 años en España fue adoptando poco a poco las costumbres ibéricas, y como buen navegante y amante del mediterráneo el arte de la paella es una de ellas.

Y es que muy poca gente lo sabe, pero el ritual de la paella se asemeja mucho al del asado en cuanto a que se realiza al aire libre y generalmente es ejecutada por un caballero. Habitualmente se realiza con estufa de gas, pero si se logra un fuego fuerte y continuo se puede realizar también sobre la parrilla. Me atrevería a decir que hay tantas variedades de paella como pueblos donde se come.

Lo gracioso es que lo que se conoce mundialmente como la supuesta paella tradicional, con su pollo, mariscos varios, calamares y otras muchas y variopintas cosas, poco tiene que ver con la auténtica, que está compuesta por conejo, chauchas o judías y habas frescas verdes.

Y ni qué decir del punto del arroz, la paella, conceptualmente hablando, es un arroz seco, y la mejor parte de una paella es siempre el socarrat, todo lo que se queda churruscadito en el fondo con todos los sabores concentrados. Sin entrar en tantas formalidades, lo cierto es que la paella es algo tan noble que admite casi cualquier combinación.

Como internet es una fuente inagotable de sabiduría, no aburriré a nadie con una receta.

Sin más rodeos aquí dejo unos consejos para una buena paella:

 -  Una buena paellera, o paella como se denomina en realidad, es clave. El tipo de fuego es indistinto, pero deberá ser continuo, fuerte al principio y suave el resto del tiempo.

 -  Arroz bomba, y si no lo encuentras un arborio orgánico puede funcionar.

 -  Tener el caldo caliente y los ingredientes cortados y listos antes de empezar  a cocinar.

 -  Pero lo más importante de todo: vino, es fundamental que al paellero no se le vacíe la copa bajo ningún concepto, esto puede poner en grave peligro el éxito de la misión.

Tal vez no salga genial a la primera, pero la práctica hace al maestro, así que ya tienes excusa para convocar amigos, abrir un ricos vinos y disfrutar de un buen día al aire libre con una linda alternativa al asado!

Que lo disfrutes!!! 

Salud!!!

Luz Fernández
Empresaria gastronómica, arquitecta y gourmand
Twitter @luzbernata