QUESOS & VINOS

Llega el Dia Del Amigo y muchos estarán evaluando una reunión con sus afectos más cercanos y armar una picada. Es bueno para este plan tener en cuenta el tipo de armado de una buena tabla de quesos. 

El número de quesos depende del gusto personal pero una buena tabla debería tener entre 5 y 7 quesos. Para armarla se sugiere prever un abanico sensorial e incluir algunos tipos de quesos según estos criterios:

· Tipo de leche (cabra, oveja, vaca)

· Tecnología de elaboración (moho blanco, azul, semiduros con ojos, duros)

· Maduración  (Gouda, Pategrás, Sardo, Reggianito)

Para la presentación lo ideal es ordenar los quesos situando los más suaves en el exterior y dejando los más intensos al interior para ser tomados al final.

El maestro quesero de SANTA ROSA indica algunas sugerencias para impresionar a sus amigos más cercanos: 

- Es preferible calidad y variedad a cantidad.
- Es mejor cortar el queso cuando está frio y servirlo a temperatura ambiente (dejar 1 hora fuera de frío).
- Recomendamos empezar por los sabores más suaves y terminar con los más intensos.
- Combinar y maridar por contraste: sabores fuertes o salados con acompañamientos suaves o dulces
- Prueba distintos maridajes: el vino tinto es un clásico. Sin embargo, los blancos secos y frutosos como el Chardonnay dan una experiencia de excepción Un espumoso es siempre una compañía elegante. Una buena cerveza puede sorprender con quesos como el mantecoso. Si vas a tomar jugo, preferí los de manzana, berries o pera. No uses cítricos ni sabores demasiado ácidos. 

QUESOS & VINOS:

Para los quesos azules los vinos dulces, como Portos o los llamados de Cosecha tardía, son verdaderas opciones. El sabor salado y la textura grasa de estos quesos contrasta con el dulce de  los vinos y balancea los sabores.

Para los quesos duros los vinos tintos de cuerpo medio son buenos compañeros. La estructura y los taninos del vino son atributos que se combina muy bien con el graso del queso, cuanto más maduro el queso demandará un vino más intenso en sabores.

Los quesos semiduros con ojos tienen aromas intensos a frutos secos, propios de los afinamientos de estos quesos, y se ligan muy bien con las notas de madera de vinos que han pasado por barrica de roble. Mientras que los quesos con mohos en la corteza van muy bien con vinos blancos con buena crianza como el Chardonnay. Cuando maduran aparece un picor leve y una textura cremosa y untuosa, para lo cual se necesita un vino blanco de buena estructura, con una acidez que limpie el paladar y atenúe el picor.