TIPS Y MENU DE NOCHEBUENA

Llega el 24 a la mañana y el estrés se enfoca en el menú de la noche. Organización familiar, logística, variedad de gustos, evitar que falte algo (habitualmente se obvia lo más simple como bebidas sin alcohol o pan). La tarea no es simple y aquí van algunos consejos para bajar decibeles en la intensidad del festejo y tratar de que sea lo más orgánico y simple.

Datos a tener en cuenta:

- El menú tiene que gustarle a la mayoría de los comensales. Evitar sabores extraños o muy particulares o innovaciones innecesarias en un día donde tiene que existir el mayor acuerdo, por lo menos en los alimentos a degustar.

- No exigir proezas a quien sabemos que no puede con ellas. Por ejemplo: Alguien que viene de lejos pedirle que traiga huevos o tomates rellenos, lo más probable es que suceda un incidente o que simplemente pierda la “cadena de frío”. Otro caso es indicar la especialidad de cada invitado o cual es su facilidad para traer alguno de los productos. A saber: un pariente tiene cerca una buena panaderia entonces se le podrá pedir que traiga el pan dulce y el pan de mesa. Otro u otra sabe hacer deliciosamente determinado plato y le gusta hacerlo, entonces no será un desafío ni le traerá un malestar ponerse al frente de ese plato.

- Equidad en los costos: No pedir las bebidas más costosas a una persona y productos muy económicos a otra, salvo en ocasiones donde por asimetrías económicas se tenga en cuenta que a un invitado no lo complicará aportar un  tanto más según sus ingresos y al otro no podrá exigírsele en años de ajuste y crisis un aporte que no pueda concretar. Dato especial para una economía tan vulnerable y variante como en Argentina.

- Claridad en la propuesta: Horario de llegada, lugares en la mesa, logística para levantar y lavar los platos, apertura de botellas con su encargado asignado. Parecen detalles mínimos, sin embargo dar certidumbre del mínimo protocolo familiar hará sentir más en calma a los invitados dado que la información tranquiliza.

- La clave es la INTENCION en todo el armado y realización de la cena. Si la intención de tod@s es pasarla genial y sin expectativas desmesuradas nada podrá fallar. No es la última noche para nadie y después del 24 viene el 25 y luego el 26... De la misma manera que después del 31 viene el 1ro y luego todo el año de más noches y oportunidades de reunión. No colapsar, no pensar que si algo no sale como se pensó será un fracaso.

PLATOS TIPICOS Y PROPUESTAS SENCILLAS.

- Si a algunos invitados les es imprescindible que no falte el matambre, el pionono o el vitel toné y para ellos, esos sabores significan el festejo en si, pues bien: No deben faltar. Los sabores son paisajes emocionales y viajes en el tiempo. No tienen que ver con degustar para much@s sino con “recordar”.

- Sumar verduras, frutas y platos livianos. No significa que sean la primera opción para servirse de los comensales, pero que estén a disposición nutrirá la mesa navideña y alivianará los estómagos de los asistentes. Ensaladas, frutas con queso y tartas sin demasiadas calorías pueden ser una excelente propuesta en un clima como el que tenemos en este punto del mundo.

- Evitar el Horno. Salvo que se tenga una casa amplia donde no se concentre el calor, el horno termina siendo un tedio en medio de una celebración. Las noches de verano en Argentina imponen evitar elevar temperaturas del ambiente y por el sólo hecho de la reunión de personas en sí la temperatura del lugar crecerá entre 3 y 4 grados. A tenerlo en cuenta.

- Mesa Dulce. No estamos en Europa y no es invierno. No lo olviden a la hora de preparar esta instancia en la noche. Las frutas secas, chocolates y otras confituras son altamente calóricas. Combinar con frutas de carozo (estación) y jugos refresca el paladar.