LA "BOSTON": DESPIDOS E INCERTIDUMBRE - MARDEL

“Sueldos impagos. Promesas incumplidas. Largas esperas. Denuncias sin asidero. Telegramas de despido. Los trabajadores de las Confiterías Boston, acompañados por los gremios que los representamos, han atravesado en los últimos tres meses situaciones inesperadas e infundadas, originadas por sus empleadores.

La fuerza que siempre tuvo esta marca como emblema de la ciudad, desde hace largo tiempo sólo corría por las venas de sus trabajadores, de las familias que día a día pusieron el pecho en estos últimos dos años para seguir adelante con nuevos empleadores y una empresa que comenzó a mostrar su deterioro desde que los hermanos Lotero y su accionista austríaco, se pusieron al frente.

Aquellos anuncios de grandeza, de ampliación de marca a todo el país, de exportaciones de medialunas al exterior, rápidamente se convirtieron solo en una foto para los medios que poco tenía que ver con la realidad. Que nada tiene que ver con esta realidad.

Si el 2017 no había terminado nada bien y ya dejaba en claro que el futuro de la Confitería era inexacto, el 2018 y su comienzo difícil lo confirmaron para los trabajadores y para UTHGRA. Las demoras en los pagos se hicieron insostenibles así como la decidía empresaria.

Al día de hoy, los trabajadores de las sucursales de Varese, Buenos Aires y Constitución (recordemos que en el camino se cerró la de Paseo Diagonal) sólo llevan cobrado el 35% de sus sueldos de ABRIL. Y desde hace un mes, los empresarios no muestran intenciones de aparecer ni dar respuestas.

En este tiempo 14 reuniones se llevaron a cabo en el Ministerio de Trabajo a las cuales se presentaron sólo cuatro veces: dos lo hizo Juan Manuel Lotero y dos Pablo Lotero. En todas, con algunas vagas promesas y cero concreciones. Pese a la actitud, UTHGRA continuó trabajando gremial y legalmente, buscando todas las alternativas posibles para poder defender a los trabajadores, sus fuentes laborales, inclusive hasta por fuera de las obligaciones que el sindicato posee. Sin embargo, a la inacción empresaria se sumó otro escollo: la propia justicia.

Mientras más uno se adentra en los caminos de la defensa laboral, más descubre que hay un hilo que se corta, un callejón sin salida donde diferentes acciones habilitadas para los empresarios, dejan completamente desprotegidos a los trabajadores. Que el Estado y su ente recaudador tenga potestad de cobrar a los dueños sus deudas antes que estos paguen indemnizaciones, es un ejemplo.

Hoy, con 26 telegramas de despido en las manos de los trabajadores, pedido de desalojo y denuncias que no tienen asidero alguno, pretenden convertir a las víctimas en victimarios. Y por momentos, con la triste anuencia de la Justicia, a la que sin embargo seguiremos recurriendo, agotando todas las instancias posibles para seguir defendiendo y acompañando a todas estas familias.”

Nancy Todoroff
Sec. Adjunta de UTHGRA Mar del Plata