DULCE, SALADO Y ÁCIDO

El chile en nogada es como el alma de México: dulce, salado y ácido, chiles poblanos rellenos bañados con salsa cremosa de nueces de Castilla. Hace su aparicion en todo Mexico a finales de agosto y suelen consumirse a mediados de septiembre.

El plato tiene su origen en el siglo XIX durante el tratado que reconocia la independencia de Mexico, donde se combinaron infredientes del viejo mundo con los chiles del nuevo mundo  para representar la revolucion y la separacion de España.

El éxito de los chiles en nogada descansa en el equilibrio entre la fruta y la carne, dijo Ricardo Muñoz Zurita, chef ejecutivo de los restaurantes Azul en Ciudad de México y autor del Diccionario enciclopédico de la gastronomía mexicana.

“Los sabores dulce, salado y ácido de las frutas, los chiles y la carne se combinan para crear un plato muy complejo y delicioso”

Las recetas contemporáneas omiten el capeado o rebozado para aligerar el plato y mostrar el color verde del chile. Las nueces secas, particularmente las que se encuentran en supermercados estadounidenses, han perdido una gran parte del amargor que solía encontrarse en la piel y no necesitan blanquearse ni pelarse.