COMPETENCIAS TRAGICAS QUE ATRASAN

Ocurrió el último fin de semana en Pinamar. El evento privado “Fiesta de la Medialuna” organizado por panaderos y reposteros de la localidad balnearia en un playón de Avda Bunge e Intermédanos finalizó de la peor manera. Un hombre de 56 años murió atragantado en medio del desafío de atorarse con medialunas en el tiempo récord de 1 minuto. Mario Melo, ex boxeador, participaba del desafío en donde el conductor del evento lo arengaba a comerse 5 medialunas en un minuto, no llegó a la 2da unidad que ante la vista de todos comenzó a arquearse caer desplomado en el piso mientras no tenía siquiera agua para darle ni la asistencia médica llegó rápidamente al lugar. El hombre falleció en el lugar y la 1ra “Fiesta de la Medialuna” continuaba su curso. 

Una hora antes había ocurrido lo mismo con una niña de 9 años que corrió mejor suerte y pudo ser salvada por un bombero que se encontraba cerca del lugar. Más allá de la absurda muerte y las responsabilidades legales que comenzarán a analizarse cabe preguntarse que representan estas competencias y si están en consonancia con lo que en la actualidad desea contarse sobre la gastronomía y sus productos en la escena nacional.

Si bien esta “Fiesta” no estaba auspiciada por el municipio y sólo recibió el apoyo del Concejo Deliberante, según afirmaron ayer nunca estuvo en el pliego la competencia para tragar medialunas en tiempo récord, podría repensarse desde los ámbitos oficiales y privado el tipo de convocatoria que se realiza en función de la promoción de un producto. Desde hace varios años en nuestro país y gracias a una pedagogía gastronómica que realizan chef, productores y periodistas especializados, las grandes Ferias impulsan el “Consumo Responsable”, la “Valoración” del Producto y su correcta preparación, cocción y acuerdos para DEGUSTAR (disfrutar con tiempo y conciencia) el sabor que brindó la naturaleza y la realización del hombre junto a ella.

Promover el atascamiento de un embuche violento de comida ATRASA y rememora otras culturas de las cuales nosotros no tenemos mucho que ver. Comer no es COMPETIR, es todo lo contrario: DISFRUTAR. Degustar es parte de la vida y no una invitación al ahogamiento. Conceptualmente las Fiestas o Ferias Gastronómicas debería contemplar el disfruta y las formas de entretenimiento vinculadas a ello y al aprendizaje cotidiano para entender los alimentos, sus valores nutricionales y sus mejores formas de preparación.